PREGÓN DE LA XV SEMANA CULTURAL DE CERECINOS DE CAMPOS

"LOS RECUERDOS"

(Del 13 al 19 de Agosto 2007)

 

Pregonera: Justa Cañibano Palmero

 

Buenas tardes a todos, familiares, amigos y forasteros de Cerecinos de Campos. Sed bienvenidos al pregón nº XV, que nos anuncia el comienzo de la  Semana Cultural 2007.

        Mis primeras palabras deben ser de profundo agradecimiento a la Corporación Municipal, en la persona de su alcalde Don Ángel María Trilla Casquero, quien pensó en mí para congregaros aquí y ahora, y a quien deseo de corazón, éxitos en su legislatura que redundará en beneficio de todos nosotros.

Pregonera: Justa Cañibano Palmero

        Consciente del gran compromiso que adquirí el día en que se me asignó esta labor, espero no defraudaros, y hacerlo al menos como lo decía el viejo profesor  Don Enrique Tierno: " Los pregones deben ser como  las minifaldas: cortos y que enseñen mucho".

Lo primero puedo intentarlo, lo segundo seréis vosotros, con vuestro criterio, quienes lo juzguéis adecuado o no, no obstante, pregonar es elevar la voz en tono solemne, como dice el académico y amigo; escritor y poeta; compañero en las tertulias de Onda Cero Radio, Godofredo Garabito y Gregorio.

        Soy una cerecinense – precioso gentilicio nuestro – residente  ausente – y mi corazón y mi imaginación corretean como lo hacía en mi infancia las noches de abril y mayo, en la plaza de la iglesia, jugando con mis coetáneos al limbo  o a la comba, sin apenas luz artificial, sólo conectados entre sí por el color de la luna, envueltos en incomparable olor a semilla recién germinada y la absoluta seguridad de haber nacido en un lugar de privilegio, donde el tiempo se detiene, observador y fraternal con los hijos de su pueblo.

        Recio, áspero y frío en invierno, el aire revolotea entre las gélidas campanadas de la inmensidad de su silencio. Aún así, es mi pueblo, mi esencia, Cerecinos de Campos, mi barrio chico, prendido en las lindes de mi alma. Cuando estoy lejos, la añoranza destila lágrimas negras por este pueblo mío, que es calle de ida y vuelta, que ensancha mis raíces y hace que el árbol crezca, verde feliz y frondoso.

        Inherentes a su propia naturaleza, las estaciones transcurren aquí, bajo el estigma de un río chiquitín y entrañable, que merece limpiarse de vez en cuando, y que parte al pueblo por su mitad. Y lo divide así, para compartir a sus santos "año arriba, año abajo", porque son de todos y porque sirven para unir lo que la pura naturaleza se atrevió a separar.

        Al llegar el verano, el olor a polvo y a siega, a sudor y a esfuerzo resucitan desaforadamente en mí los olores de mi infancia. Entonces, los viejecillos de luna seca y sonrisa parca sientan su esqueleto en las noches plenilunares de aire suave, contando historias sobre mis calles mojadas de recuerdos, y es que en mi pueblo, las tinieblas encandilan tanto a las luciérnagas como a sus hombres y mujeres en las noches de verano, a lo largo de las calles rectas y empinadas, de un Cerecinos de Campos, con esencias de mujer vieja y dolorida, noblemente anciana.

        Cada fin de semana corro por los campos de Mi Castilla, la Castilla llana, la de Machado y Azorín, serena y jocosa, y salpico mis verdades entre gente de oro, cal y siembra, y ahí encuentro a mi madre, María Teresa " La Lucera"´; entonces me digo a mí misma; escribirte es vivirte y me convertí en rehén de tus memorias. Eres distinta y lo sabes: vital, tierna y pudorosa a la vez. Mi padre Isidoro, el Lucero y mi hermano Santiago, seguro que andan por aquí, empeñados en darnos a todos la luz necesaria para continuar la noche, sin trócolas, sin escaleras, porque desde esa otra dimensión se arregla todo pero enfatizando en la Zamora de las regias tradiciones, de los líricos poetas, de la grandeza de su Semana Santa, del silencio elocuente, del carácter señorialmente labriego cuajado de hidalguía.

        Y situados en el recuerdo, dejadme traer hasta aquí, hoy, personajes coetáneos a los que debo parte de lo que soy: Don Luis Anta; Don Pepe Mesa; Doña Norberto; Don Pedro El Cura; Justo, su fiel sacristán y tantos otros personajes de luna seca y sonrisa cálida que llevaré siempre tatuados en mi alma, quienes me contaban historias en las calles de mi pueblo, cuando era niña, cuando era joven, ya hoy cuando la plata bordea sobre mis sienes. Agradezco a todos su paso por mi vida, sus enseñanzas, sus saberes, sus sentires la esencia de la vida en lo terrenal y en lo sobrenatural.

        Y como nada nos impide soñar esta noche, hagámoslo en forma de sana reivindicación, utopía o realidad. ¡¡Qué más da!! Yo pido para mi pueblo  este año a quien corresponda todo lo mejor, la grandeza de miras en el mejor vivir, como diría nuestro universal poeta Claudio Rodríguez.

   Que todas sus calles estén perfectamente embaldosados, ¡Ah! Los azulejos los elegiremos nosotros.

2º Que haya subvenciones suficientes para rehabilitar todas y cada una de las casas de este bendito pueblo.

3º Que se regalen los terrenos para la 1ª y 2ª fase para una serie de adosados, que nos vamos a construir.

4º Que por fin inauguremos en este año, la tan deseada piscina municipal; pero esta vez, ha de venir impulsada por una gran central hidroeólica, porque se rumorea que un cantor de sueños quiere ubicar algo así en este pueblo suyo y de todos.

5º Que se diseñen con mucho cuidado, toda clase de parques y jardines, para que puedan jugar nuestros niños pequeños y que sean la purita envidia de cuantos pasean por este grandioso lugar.

6º Que se impulse la cultura y se cree una revista literaria, donde todos, los que lo deseen, puedan asomarse y escribir para ser leídos por todos lo ciudadanos. ¡Ah! La revista deberá ser completamente financiada

7º Que todo ciudadano de este pueblo pueda ser escuchado a cualquier hora del día o la noche por quien fuere menester.

        No quiero terminar este pregón, sin haceros una invitación formal y un poquito taurina. La semana cultural ha comenzado, os ruego que vistáis el traje de luces y montera y capote en mano, pintéis una enorme sonrisa y bajéis al ruedo festivo a lidiar el toro más esperado, el de la fiesta solidaria y compartida, sol y sombra; pasodobles y pañuelos blancos arroparán la faena, claveles rojos de romántico sentido, de españolísimo carácter, y de luces Lorquianas.

        No deseo irme sin hacer referencia obligada a los zamoranos ilustres, a los de pluma fácil y poesía intimista; León Felipe, que definió como nadie la dialéctica del llanto, Claudio Rodríguez, para el que el instante presente es el mejor.

Artistas y creadores, todos cerecinenses, nuestro Baltasar Lobo, ilustrador del libro ´´Platero y Yo" de Juan Ramón Jiménez en versión inglesa y orgullo de este pueblo, a todos ellos las gracias más sinceras por su aportación a todos nosotros y al resto de la humanidad.

        Con humildad y enorme respeto, voy a despedirme, os deberé el honor toda la vida. Deseo que tengáis la mejor Semana Cultural de la historia, yo ya la he tenido.

        Gracias a todos amigos de esta humilde convidada/ llevo en el alma sabores que no comparo con nada/ he comido pan de amores/ he bebido ricos vinos/ llevo a mi pueblo en el alma/ y a todos vosotros conmigo.

 

        Muchas gracias y la fiesta ha comenzado.

        Viva Cerecinos de Campos.

        Viva la gran Semana Cultural.

Pregonera: Justa Cañibano Palmero

 

 

 

Pregón de la XV Semana Cultural de Cerecinos de Campos

PREGÓN DE LA XV SEMANA CULTURAL DE CERECINOS DE CAMPOS

"LOS RECUERDOS"

(Del 13 al 19 de Agosto 2007)

 

Pregonera: Justa Cañibano Palmero

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